
La COMISIÓN DE RELACIONES HUMANAS de la B'nai B'rith de Panamá se crea bajo los parámetros de la Liga Contra la Difamación (Anti-Defamation League (ADL), institución bajo el paragua de la conocida B'nai B'rith que fue fundada en 1913, cuando un abogado de Bloomington, Illinois, Sigmund Livingston, decidió hacer algo contra el antisemitismo de la época.
Considerando que la seguridad y la defensa de los judíos incluía la seguridad de todas las minorías, la constitución de la Liga estableció como sus objetivos “Acabar con la difamación de los judíos”… buscar justicia y un trato imparcial para todos los ciudadanos por igual”. Los tres factores principales de operación eran la educación, la legislación y lo que se llamaba vigilancia.
Ese fue el comienzo de lo que hoy en día es una extensa agencia nacional, con una oficina principal en Nueva York y 28 oficinas regionales administradas por personal profesional en los campos de relaciones humanas, educación, leyes, religión, asuntos urbanos, comunicación y ciencias sociales. La Liga, continúa llevando adelante el doble objetivo de sus fundadores en rígida observación de sus propósitos, pero con un programa flexible que surgió de la experiencia y de los cambios de la sociedad americana. En sus 91 años de historia, la liga se ha dedicado a cerrar la brecha entre el ideal de la democracia americana y su realidad.
Los Primeros Años: El antisemitismo abierto y sin inhibiciones apareció en multitud de formas en 1913 en propaganda religiosa usada en los informes periodísticos, en ofensivas caricaturas de judíos en revistas, en anuncios de campamentos que proclamaban despectivamente que no admitía a judíos, etc.
Los años de 1920: el levantamiento del Ku Flux Klan y los siete increíbles años de campaña anti-judía del Dearborn Independent de Henry Ford fueron los comienzos del antisemitismo organizado y bien financiado en los Estados Unidos.
Los años de Hitler: Las batallas de ADL en la década del 20 no fueron sino un comienzo de las amargas campañas de los años 30, cuando Hitler alcanzó el poder en Alemania, promoviendo el ímpetu de una variedad de organizaciones fascistas americanas. La Liga expandió su material y programas de educación. Recopilaba una vasta información sobre los americanos fascistas, quienes aportaban dinero a la campaña de Hitler. El archivo de la Liga llegó al punto de ser referencia principal para el F.B.I.
Los años de Post Guerra: Con la violenta amenaza fascista vencida, ADL pudo agrandar el campo de sus actividades en los años 50. Defendió los movimientos legales que protegían los derechos civiles y prevendría la discriminación racial o religiosa; tomo una parte principal en el esfuerzo por rectificar la regulación de la inmigración a América y apoyó la educación pública moderna con énfasis en la enseñanza de las buenas relaciones humanas. La ADL expandió sus publicaciones sobre relaciones humanas y problemas entre diferentes grupos. Los informes y materiales investigados por ADL llegaron a ser elementos vitales para el uso de los educadores, las organizaciones nacionales, grupos de la comunidad y líderes religiosos; la liga producía o actuaba como consejera para filmaciones y programas de radio y TV con temas sobre relaciones humanas.
Los años de esfuerzos produjeron un gran declive en el antisemitismo abierto, pero no su fin. En los años del 60 los campos de batalla cambiaron para combatir las más sutiles manifestaciones de prejuicios anti-judíos y una proliferación de grupos extremistas de derecha que montaron campaña de propaganda política bien financiada contra los avances de las instituciones democrática.
En este período la ADL financió estudios científicos documentado las profundas raíces del antisemitismo y su conexión con enseñanza eclesiásticas; abrió así una nueva era de cooperativos esfuerzos con líderes cristianos.
La Liga ha ampliado sus actividades hacia todo los campos de la discriminación en todas partes del mundo, siendo siempre la lucha contra el antisemitismo tarea primordial de esta institución. Hoy la actividad del programa de Derechos Humanos se extiende sobre todo el globo. El programa de Derechos Humanos cobra mayor importancia en nuestros días debido al recrudecimiento del antisemitismo. La propaganda anti-Israelí y anti–zionista de los árabes y las tendencias anti-judías de la “Nueva Izquierda” evidencia la necesidad de una constante vigilancia y la divulgación de la verdad y realidad. Constituyen también un peligro en potencia los graves problemas de la actualidad tales como la pobreza dentro de la afluencia el problema racial y las dificultades económicas y sociales.
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